El Touch nació hace más de 40 años cuando un entrenador de rugby inventó un juego deportivo en el que el contacto entre los jugadores y las caídas se redujeran al mínimo. Con ello, buscaba reducir la probabilidad de que sus jugadores se lesionaran durante la temporada. También se diseñó para poder jugar en campos de césped seco y en el hemisferio sur durante el verano, mientras que el rugby no se jugaba. Si traducimos literalmente Touch quiere decir “toca”. Y para detener a los jugadores atacantes en su juego rápido y dinámico sólo es necesario “tocar” les.

En 1969 dos australianos, Bob Kykes y Ray Vawden, formaron un torneo específico de Touch en Sydney, Australia. Desde este momento, el Touch se ha jugado en casi todos los países del mundo. Además es un deporte que puede ser practicado por todo tipo de personas sin importar el sexo, la edad o el grado de habilidad de los participantes.

En 1985 se formó la Federación Internacional de Touch en Australia. Su función es la de promover y coordinar el desarrollo del Touch por todo el mundo. En la actualidad hay campeonatos mundiales masculinos, femeninos y mixtos, para escolares, jóvenes y veteranos. Asimismo, existe una modalidad en playa donde se reduce el número y las dimensiones del campo.

El Touch es muy dinámico y requiere de unas destrezas motrices básicas a la hora de correr, pasar y recibir el balón. Puede haber equipos mixtos. Normalmente se juega en un campo de entre 70 y 50 metros que puede ser reducido en función de las necesidades de los participantes. Asimismo, puede jugarse en cualquier tipo de superficie, por lo que sería ideal si se promoviera, en la playa, canchas de colegios, o zonas con césped natural o artificial. El equipaje del Touch se compone de balones “touch”, camisetas, pantalones cortos, calcetines, zapatos, cascos, gafas, etc.